Archivos diarios: 10/02/2026
HASTA CUANDO CONTINUARAN CON SUS TORPEZAS, CUANDO SERÁ EL DIA EN QUE VIENDO EN COMO ESTAN DEJANDO LA TIERRA OS DE PARA REPARARLA Y HACER QUE LA CORRECCION ESTE EN TODO LUGAR, DEBEN YA MEDITAR Y ALCANZAR LO QUE POR GRACIA TRAIGO, VESTIRSE DE SANTIDAD ES POSIBLE CUANDO DECIDEN CON VOLUNTAD Y PROPOSITO DEJAR ATRAS EL MAL OBRADO, Y PRESENTAR ANTE MI ALTAR LAS OFRENDAS QUE BORRAN LAS EQUIVOCACIONES COMETIDAS.
Jesus: Responsables son de sus propias desgracias, cuando estas acontecen quieren culpar a otros de sus responsabilidades personales, porque abrir el corazón a lo malo y negarlo a lo bueno, ¿ es que acaso el amor que os doy no os alcanza para vivir en la rectitud de días regalados ?, si tan solo probaran y asintieran en su corazón os aseguro que estarían de camino a una conversión verdadera, y ya las preocupaciones desaparecerían, mas hoy es cuando la incertidumbre se apodera de ustedes y no saben a quien siguen, pues muchos ya se han levantado ocupando Mi nombre para confundir y alejar lo que debiera por siempre permanecer a MI lado, hoy es cuando otorgo la unción que baja para tocar esa desastrosa vida que llevan y hacer que Mi reinado se acerque y les gobierne con leyes que al cumplirse, os acercaran a Mi propia santidad, que debe ser la vuestra también.
Jesus: Os gusta ser tratados con suavidad y que la misericordia sea la que les llegue de lo alto, sin embargo ustedes tratan al prójimo como a un desecho, miran, pasan, recorren las necesidades ajenas, pero siempre la indiferencia parece ser mayor, se jactan de lo poco que dan, y esconden todo lo que quitan, la justicia llegará en su momento y todos pasaran por ella, el que lo sabe y hoy comienza a vivir en lo que se os pide, el que deja atrás sus afanes y se preocupa de lo importante, no solo brillara, si no que alcanzara lo que hoy esta siendo repartido, es entre los que escuchando Mi voz, van con esfuerzo transformando su vida, esa que comienza a enderezarse, y es cuando sienten que vale la pena estar y hacer la voluntad de MI padre, mirad los ejemplos que os han dejado los que vivieron en santidad, y ved lo bueno con los ojos del corazón, Jesús
tengo muchas gracias para daros
Hijo mío: Mi Corazón Eucarístico languidece porque las almas no han entendido que soy el Milagro de los milagros, no han comprendido que mi amor no tiene longitud ni diámetro.
Busco adoradores del silencio y no los hallo, son pocas las almas que se dejan seducir por mi voz, son pocas las almas que ahondan en mi misterio divino, misterio entendible para los pequeños y humildes, pero incomprensible para los grandes y arrogantes.
Una espada atraviesa mi Corazón porque tengo muchas gracias para daros, pero muy pocas almas vienen a recibirlas, almas inmiscuidas del mundo, almas de corazón desértico que no han bebido de mis aguas refrescantes, almas con aversión a lo espiritual pero aferradas a lo terrenal. Almas que han olvidado que Yo
soy su Dios y que por más que quieran estar alejadas de Mí, el día en que las llame tendrán que verse conmigo cara a cara. Ese día abrirán sus ojos a la verdad, verdad que rechazaron en vida.
No seáis indolentes ni renuentes a mi amor, no desperdiciéis las gracias que os tengo; venid a recogerlas, son perlas preciosísimas, incomparables a las riquezas del mundo.
Os espero para que os llevéis mi tristeza porque vuestra adoración es susurro de ángeles, ángeles en la tierra que templan sus arpas y sus cítaras para cantar himnos de
júbilo y de adoración a un Dios presente en la Sagrada Hostia.
Os espero para que elevéis vuestro espíritu al cielo y junto con los Ángeles adorad, cantad y alabad mi Santo Nombre.
Os espero porque tengo muchos dones para daros, abrid vuestro corazón que en él depositaré innumerables gracias. Os espero para alivianar vuestra cruz, cruz que jamás os habrá de faltar porque sin cruz difícilmente
entraréis al cielo.
Os espero para que consoléis mi agobiado
Corazón, Corazón que por todo el amor que os doy a las creaturas tan sólo recibo ingratitudes y desprecios.
Os espero para que habitéis en uno de los aposentos de mi Divino Corazón; aposentos, aún, vacíos porque muy pocas almas ganan méritos por adquirirlos.
Os espero para escuchar de vuestros labios palabras de amor, palabras que lo enternezcan y lo inflamen por vuestra presencia.
Os espero para que os unáis a las Jerarquías Celestiales y me adoréis con gran respeto y reverencia.
Os espero para hacer de vosotros lámparas del Amor Divino porque es el oficio más sublime que puedo conceder a un alma, alma que va perdiendo sus rasgos humanos para divinizarse; alma que sin mí no podrá vivir
porque soy la razón de su existir, alma que hace de su vida salmodia de adoración, alma que convierte su oración en canto de ángeles.
Las lámparas del Amor Divino son almas hostias, pararrayos de Cristo. Aventuraos, pues, al mundo sobrenatural, no escatiméis en vuestro tiempo, cedédmelo a Mí que os sabré recompensar cuando os encontréis conmigo en la eternidad.
En la tierra sois lámparas del Amor Divino, en el cielo seréis destellos fulgurantes de mi Divinidad. (AdDC)